Como la lluvia casi eterna
Como la lluvia
casi eterna que los días tristes
de otoño
derrama sus lagrimas de plata,
sobre la alfombra de moho
que cubre la mágica inclinación
de los tejados,
el brillo cristal pulido de tu mirada,
desnuda la tibia ironía
de un viejo almanaque vacío
y atada
a los cabellos grises de tu ausencia,
contra el rostro del tiempo tiró
el reloj.

