Desnudo de alas
Desnudo de alas que mis manos a tu risa sujeten,
cada noche duermo sobre el ombligo gris de un bello
recuerdo, que se abraza desesperado a la cintura
de un beso que se perdió en la oscuridad del sueño
enredado en la seda que cubre suavemente, los rizos
rebeldes de tus insolentes pestañas que como pétalos
de rosas que a la tarde su olor devuelve, despiertan
en mí las primaveras dormidas y en los jardines
del edén la quinta sinfonía de Beethoven.
Desnudo de alas que mis manos a tu risa sujeten,
cada noche me pierdo en el vuelo eterno
de un cometa que gira a tu alrededor locamente
enamorado de la luz de tus ojos.



