Derramando tus lagrimas
Derramando tus lágrimas sobre las nalgas
amables de una cálida madrugada,
con tus dedos de cristal desnudas la mágica
inocencia de un suspiro
que al esconder juega con los rizos
de un tirabuzón rebelde que quiere besar
tu boca y dormir
eternamente en el canal generoso que nace
en tu garganta y muere
en la locura infinita donde habitan los deseos.
Te ahogas en los recuerdos de una caricia
inalámbrica, que como la lluvia,
besa humildemente el acerado empobrecido
de las calles y sueñas con el primer beso
de amor, que olvidar jamás supiste...



